Esperanza

Para Valentina

En una de las charlas que el padre Chevrot dio en Radio Luxemburgo –luego editadas por Herder bajo el título de Las pequeñas virtudes domésticas— habla de la Navidad como “la fiesta de la esperanza”.  Yo creo firmemente en esto.  No solo la esperanza de que vengan “tiempos mejores” para la familia, para el país, para el mundo, sino también la esperanza de encontrar un sentido a nuestra vida, independientemente de los años que nos haya concedido Dios. Continuar leyendo

La luz del Tepeyac

Uno de los libros más profundos que se han escrito sobre el Acontecimiento guadalupano es El amor de Jesús vivo en la Virgen de Guadalupe del padre Pedro Alarcón.  Se trata de un ensayo teológico a partir de las fuentes documentales de las apariciones en el Tepeyac, el ayate de Juan Diego y el relato fundamental de México: Nican Mopohua. Un ensayo “que busca comprender la fe que la comunidad eclesial (mexicana y latinoamericana) vive en su relación con la Santísima Virgen María de Guadalupe”. Continuar leyendo

Ningún ser humano es superfluo

“¿Es usted superfluo?  Por supuesto que no.  ¿Y sus hijos?  De ningún modo. ¿Y sus parientes y amigos? Lo sé, la pregunta es casi impertinente.  Y, para ser sincero, yo tampoco me siento superfluo.  ¿Quién puede sentirse así?  A lo sumo, en días muy malos.  Sin embargo, es mucha la gente en este planeta considerada superflua desde la perspectiva de economistas, organizaciones internacionales y élites globales.  Quien no produce ni consume nada no existe”. Continuar leyendo

Abusos en la Iglesia de EE.UU.: ¿Por fin se hace la luz

El arzobispo de Filadelfia (Pensilvania, Estados Unidos), el franciscano capuchino Charles Chaput, publicó recientemente una carta a los sacerdotes y a los fieles de esa jurisdicción sobre el compromiso que está cumpliendo la arquidiócesis de ofrecer “nuevas y sustanciales fuentes de apoyo para los sobrevivientes de abuso sexual del clero”. Continuar leyendo

Guerras inútiles

Las estatuas de San Junípero Serra y de Cristóbal Colón han sido el blanco perfecto de los vándalos y de las autoridades “políticamente correctas” en Estados Unidos.  A San Junípero, con una ignorancia supina, le llaman poco menos que abusador de los pueblos originarios de la Alta California; a Colón lo acaban de tildar de “genocida”. Continuar leyendo