Lo que nos identifica

Los católicos hemos ido perdiendo el conocimiento, el respeto, el amor por los símbolos que nos dan identidad y, al mismo tiempo, nos proporcionan un profundo sentido de arraigo.

El filósofo inglés Roger Scruton dice, en el prefacio de su libro La Cultura Cuenta, que nuestra civilización occidental ha sido desenraizada. «Pero cuando a un árbol se le quitan las raíces no siempre muere. La savia puede encontrar su camino hacia las ramas, que se rompen en hojas cada primavera, con la esperanza perenne de los seres vivos». Continuar leyendo

Doña Alejandra y la resurrección

Hace unos días murió el marido de doña Alejandra, la vendedora de flores que todas las semanas recorre las calles del centro de Querétaro y sube infinitas escaleras para dejarnos en El Observador su presencia, sus alcatraces y sus rosas. Lo tomó con el poco llanto que la necesidad imperiosa les deja a estas mujeres que hacen de nuestra Patria la predilecta de la Virgen. Continuar leyendo

El poder y la gloria

Es difícil, muy difícil, que el cristianismo “esté de moda”. De hecho, nunca ha estado “de moda”.  Una fe que contradice las ilusiones del yo-mí-me-conmigo, nunca será popular.  El poder de Jesucristo es la cruz, y su gloria el servicio a los demás. Eso no es lo que venden los poderosos, como sinónimo de felicidad.  La sonrisa boba de los que anuncian coches en la tele lo dice todo: ahí no hay más que cáscara.  O cascarón. Continuar leyendo

Esperanza

Para Valentina

En una de las charlas que el padre Chevrot dio en Radio Luxemburgo –luego editadas por Herder bajo el título de Las pequeñas virtudes domésticas— habla de la Navidad como “la fiesta de la esperanza”.  Yo creo firmemente en esto.  No solo la esperanza de que vengan “tiempos mejores” para la familia, para el país, para el mundo, sino también la esperanza de encontrar un sentido a nuestra vida, independientemente de los años que nos haya concedido Dios. Continuar leyendo