Doña Alejandra y la resurrección

Hace unos días murió el marido de doña Alejandra, la vendedora de flores que todas las semanas recorre las calles del centro de Querétaro y sube infinitas escaleras para dejarnos en El Observador su presencia, sus alcatraces y sus rosas. Lo tomó con el poco llanto que la necesidad imperiosa les deja a estas mujeres que hacen de nuestra Patria la predilecta de la Virgen. Continuar leyendo

El poder y la gloria

Es difícil, muy difícil, que el cristianismo “esté de moda”. De hecho, nunca ha estado “de moda”.  Una fe que contradice las ilusiones del yo-mí-me-conmigo, nunca será popular.  El poder de Jesucristo es la cruz, y su gloria el servicio a los demás. Eso no es lo que venden los poderosos, como sinónimo de felicidad.  La sonrisa boba de los que anuncian coches en la tele lo dice todo: ahí no hay más que cáscara.  O cascarón. Continuar leyendo

Esperanza

Para Valentina

En una de las charlas que el padre Chevrot dio en Radio Luxemburgo –luego editadas por Herder bajo el título de Las pequeñas virtudes domésticas— habla de la Navidad como “la fiesta de la esperanza”.  Yo creo firmemente en esto.  No solo la esperanza de que vengan “tiempos mejores” para la familia, para el país, para el mundo, sino también la esperanza de encontrar un sentido a nuestra vida, independientemente de los años que nos haya concedido Dios. Continuar leyendo

La primera (y la mejor)

Siempre he guardado cariño por la figura de Morelos. Junto con Hidalgo –con todas las contradicciones que la condición humana acarrea— he visto en ambos una doble vertiente que nos interesa explorar en este y el próximo número de El Observador: el amor a la Patria junto con la religión católica. Continuar leyendo