Morir por un selfie

Hay muertes estúpidas, pero morir por tomarte un selfie o autorretrato “perfecto” es, quizá, la más estúpida manera de despedirse de este mundo.

Con el respeto que merece toda pérdida humana, los datos indican que en los últimos siete años (hasta principios de 2018) han fallecido 259 personas tratando de tomarse el autorretrato más ingenioso, más arriesgado, más original o, simplemente, el que más “likes” debería haber llegado a tener. Continuar leyendo

Así se baten los cristianos

La conmemoración de la batalla de Lepanto no tiene otra finalidad sino la de mostrar cómo, en un tiempo determinado, los cristianos tenemos que enfrentar los ataques en contra de la fe: exponiéndonos y exponiendo nuestro sistema de seguridades mundanas.

En otras palabras, haciendo bien la caridad, las obras de beneficio social, las obras de arte, como antaño las batallas navales.  Confiando en Dios, sí, pero también haciendo que nuestra fe implique la existencia entera. Continuar leyendo

Nueve periodistas, nueve

Espero que en el transcurso de escribir estas líneas y ser publicadas, la lista de periodistas asesinados este año —nueve hasta el 21 de septiembre, de acuerdo con información del Comité de Protección a los Periodistas— no se haya engrosado.

El último en caer bajo las balas del terror y de la intransigencia fue Mario Gómez, periodista de El Heraldo de Chiapas, asesinado el viernes 21, cuando salía de su casa en el municipio de Yajalón. Continuar leyendo

¡Silencio, por favor!

Lo digo con todas sus letras (enójese quien se enoje): ya estoy harto de tanta testarudez y cháchara en contra del Papa Francisco.  Que si es de izquierda, peronista, marxista, socialista, masón, rojo, desquiciado; que si atenta contra la historia de la Iglesia, le abre la puerta a los homosexuales, a las lesbianas, a los transexuales, a la Eucaristía para los divorciados vueltos a casar por lo civil, a la Iglesia de China, a los dictadores populistas, a Cuba, a Maduro, a los pecadores, a los jóvenes contestatarios (el arzobispo de Filadelfia quería que cancelara el Sínodo de la Juventud que empezó ya en el Vaticano), etcétera. Continuar leyendo