La grande enseñanza de personajes como Jean Vanier es, si se me permite, una enseñanza lingüística. Para ellos, discípulos del Señor, misioneros en sentido estricto (para ser misionero hay que ser discípulo permanente), no existen palabras determinantes. Continuar leyendo
Caridad
Jean Vanier: cómo volverse humano
La madrugada del 7 de mayo murió en París a los 90 años uno hombre bueno: Jean Vanier, fundador del Arca y Fe y Luz. Recuerdo haberlo entrevistado muy de mañana, cuando visitó las comunidades en México. Continuar leyendo
Diez formas (creativas) de protestar
Más que un decálogo abstracto (eso se lo dejamos a los políticos), lo que nuestro país reclama de todos los católicos –y de personas de buena voluntad– son acciones concretas; acciones que transformen nuestro metro cuadrado de influencia y que, al sumarse, hagan el cambio. Esta lista es, desde luego, mejorable. Pero es la que se me ocurre: Continuar leyendo
Gestos, signos y palabras
Personajes de dentro y de fuera de la Iglesia católica se han “sorprendido” por la capacidad comunicativa del Papa Francisco. No se trata de una improvisación: ha trabajado un modo comunicativo anclado a lo mejor de la tradición cristiana: primero el gesto, después el signo y, al último, la palabra.
Vamos a poner un ejemplo. El tema de las regaderas en la columnata de Bernini, que abraza la Basílica de San Pedro. El anuncio no fue hecho por el Papa sino por su limosnero. Desde luego, la iniciativa (el gesto) es de Francisco Continuar leyendo
Fiscalizar la caridad
La reforma fiscal –con ganas de darle al gobierno recursos—avanza hasta tocar las limosnas que los fieles damos a la Iglesia. Es como quererle poner puertas al campo. Lesionar mi iniciativa de darle lo que quiero darle a mi Iglesia para que lo use en el culto o en el trabajo para los pobres, es meterse en camisa de once varas.
No estoy en contra de lo que pretende el Servicio de Administración Tributaria (SAT): el que las asociaciones religiosas modernicen su contabilidad e informen sobre sus ingresos. Pero que tengan que expedir comprobantes fiscales simplificados electrónicos, me parece no solamente excesivo, sino absolutamente inútil. Y, además, lesivo a mi fe que me obliga a ayudar, a través de la Iglesia, a los más necesitados. Continuar leyendo
Las justas
Cuando mi mujer y yo vimos un documental de “Las Patronas”, apenas si las conocíamos. Su nombre llamativo nos remitía a un conjunto de mujeres bragadas, capaces de mandar y de ordenar. Nada más. El documental, junto con la participación de Norma Romero, al serle concedida al grupo la presea de Derechos Humanos por el presidente Peña Nieto, nos dejó, literalmente, boquiabiertos. Al unísono exclamamos: “éste es el verdadero rostro de México”. Continuar leyendo
¿Qué? La Iglesia
Un crítico local quiso pasar por figura y le endilgó un réquiem a Ratzinger, a quien le llamó «encubridor» de «horripilantes» crímenes. Es demasiado como para no responderle con un número especial de El Observador sobre eso que el crítico de marras juzga «una institución decadente».
Podríamos irnos a los números. Pero los números no son los que forman el corazón de nuestra Santa Madre. Continuar leyendo
Todos somos Calcuta
Es muy conocida la petición de la beata Teresa de Calcuta al poder de EU y de todo el mundo sobre los niños que están a punto de ser abortados: «¡No los maten, dénmelos a mí!». La expresión es maravillosa. Y turbadora. Nos compromete a buscar las formas de justicia, caridad, acompañamiento e inserción social aplicables a las mujeres que deciden seguir el embarazo hasta su término, no obstante existan leyes que les permitan «deshacerse del producto». Continuar leyendo