El término “mexicanización” que usó el Papa Francisco “no debería extrañar a nadie”

violenciaAntes de ir a sus ejercicios espirituales de Cuaresma, el Papa Francisco escribió un correo electrónico privado en el que le decía a un antiguo colaborador y amigo suyo de Buenos Aires, cabeza del colectivo “La Alameda”, que tras hablar con obispos mexicanos sobre el tema del narcotráfico, temía que en Argentina se produjera una “mexicanización”.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México envió una nota diplomática al Vaticano enfatizando la lucha que se ha producido en México contra el narcotráfico (justo días antes de que se produjera la captura del último de los capos más buscados por el gobierno de este país: Servando González, “La Tuta”, líder del cartel de “Los Caballeros Templarios”).

Acto seguido, en entrevista con Aleteia, el embajador de México ante la Santa Sede, Mariano Palacios Alcocer, al igual que el vocero del Papa, el padre Federico Lombardi, dieron por zanjado el diferendo asegurando que el Papa Francisco tiene en particular estima al pueblo mexicano.

Empero, al menos en México, la polémica ha seguido.  El día de ayer, después de la Misa dominical, en rueda de prensa el obispo de San Cristóbal de las Casas (Chiapas), monseñor Felipe Arizmendi Esquivel consideró que el término “mexicanización” que usó el Papa Francisco, para comparar las atrocidades del narcotráfico, “no debe extrañarnos”, ya que desde hace años se habló del “peligro de que México se colombianizara”, es decir, que fuera “invadido” por el narcotráfico que asolaba a Colombia.

Lo que quiso decir el Papa, expresó el purpurado mexicano, fue que “ojalá Argentina no cayera en las atrocidades que el narcotráfico ha causado en nuestro México, sembrando terror, violencia e inseguridad por todas partes”.

Monseñor Arizmendi Esquivel recordó que en sus viajes a Colombia, percibió “cómo a los colombianos les dolía mucho y les incomodaba que se calificara a su país, como el paraíso de los narcotraficantes, pero era verdad”.

Hoy México, por su cercanía con los Estados Unidos, lugar donde más droga se consume, se ha convertido en un lugar de producción, tránsito y, también, de consumo acelerado de enervantes. “Y todos sabemos que este negocio tan macabro ha causado estragos en varios Estados de nuestra patria”, dijo el obispo de San Cristóbal de las Casas.

En estos lugares donde pasa, se produce o se trafica la droga “los capos imponen su ley, cobran impuestos, como cuotas para poder vivir y trabajar, torturan, secuestran, violan, asesinan, decapitan a sus enemigos, los desintegran con sustancias químicas, los entierran en fosas clandestinas, corrompen la política y a los gobernantes”, dijo monseñor Arizmendi Esquivel, quien reiteró que ese era el sentido de la correspondencia privada del Papa y que eso lo que debería poner en alerta tanto al pueblo argentino, como al mexicano.

Publicado en Aleteia

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