Siria: tú y yo

Hace tiempo llevamos a cabo una campaña de oración por México, con motivos de las “desapariciones” forzadas de miles de mexicanos, el asesinato de sacerdotes y periodistas; el brutal clima de violencia en contra de las mujeres, el crudo tratamiento que reciben los migrantes…  “Un corazón de dolor” concitó la oración de miles de nuestros lectores y, seguro, cambió algo en alguna parte del país.

La oración es la herramienta más poderosa que tenemos los cristianos.  Deja un canal abierto a la Gracia. La usamos poco.  Continuar leyendo

Desapariciones

desaparecidosSegún los datos oficiales en este mismo momento hay cerca de 28,000 personas desaparecidas, extraviadas o no localizadas desde 2007 hasta la fecha.  Fuentes externas hablan de 40,000; incluso de 50,000.  En un país en el que las cifras se manejan a discreción, todo el mundo apunta a que son las fuentes ciudadanas las que tienen razón.

Sean 28,000 o 50,000, son, de verdad, un número muy grande; un número “de campeonato” mundial.  En lo que se refiere, por ejemplo, a desapariciones forzadas, México empata con Siria. Y eso que en Siria se libra una de las guerras más crueles del planeta.  ¿La de México, entonces, qué es?  También es una guerra.  Y como en toda guerra, son muchas “bajas colaterales”.  Es decir, de gente absolutamente inocente. Continuar leyendo

Terrorismo como comunicación

isisEl asesinato en directo, por degollamiento, de dos periodistas estadounidenses por parte del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés) y la difusión de estas horrendas imágenes con lujo de tecnología, han inventado una variante más del terrorismo: la comunicación.

La estrategia está perfectamente diseñada para producir en el mundo un escalofrío inmenso, dándole al ISIS una fuerza que, numéricamente, no tiene. Continuar leyendo

Nuevos cavernícolas

cavernaPlatón (428 A. de C.) prefiguró —hace veinticuatro siglos— la tremenda reclusión de la realidad a la que está expuesto el hombre contemporáneo. En la analogía de la Caverna, una de las analogías más sensatas (no obstante más inverosímiles) de la historia de la filosofía occidental, hay una figuración previa del fenómeno que acontece (con la transmisión a distancia de imágenes y sonidos, y con la recepción en una pantalla en lugar de la hoguera crepitando) dos y medio milenios más tarde. Continuar leyendo