Nadie puede evitar una sensación de nostalgia: se ha ido un año más de la cuenta con la que Dios nos ha dotado para vivir esta vida. Al mismo tiempo, la ilusión y la esperanza: el año próximo, 2018, seré mejor, me esforzaré más, trabajaré por la casa común, por el bien de los otros, por Cristo en los pobres…
Promesas que, a veces, sirven para calmar un poco el desasosiego del deber incumplido, la presencia rota, el olvido, la falta de verdad, esos pecados veniales con los que vamos cargando la barca (pensando que no la hunden). Quizá la decisión tantas veces aplazada sea ésta: pasar del “quisiera” al “puedo en mi debilidad y con la ayuda de la Gracia”. Continuar leyendo
Entrevista con el obispo de Phoenix, Thomas J. Olmsted
Un soneto de Lope de Vega me ha acompañado en varias navidades en El Observador. No sé en cuantas. Pero cada vez que llega el invierno, y revivo el milagro de la Encarnación, lo quiero repetir, compartir, hacerme a la idea de que si bien soy ése que se queda dentro, en esta ocasión le abriré al Maestro. Y el entrará en mi casa y cenará conmigo…
No existe un método probado para que en la era de la post-verdad en la que nos encontramos, seamos capaces de cribar lo falso de lo verdadero; lo engañoso de lo espectacular; lo correcto de lo tendencioso, lo real de lo virtual…
Acelerados por la novedad digital hemos cambiado el modelo de vida que aún persistía en la generación de nuestros padres. Para ellos –quizá aún para alguno de nosotros—lo mejor era lo que permanecía. Ahora mismo, lo mejor es lo que cambia, lo que me permite estar, momentáneamente, en “la cresta de la ola”.
(Segunda y última parte)
¨¿A quién debe pues mayor amor (América Latina entera) que a esta Medianera de amor de todos los hombres, que nacida en tierra de México es medianera de amor entre lo Infinito y la humanidad entera?”.
Un viejo dicho de los estudiosos de la comunicación es el acuñó el sociólogo canadiense (y católico) Marshall McLuhan: “El medio es el mensaje”. Frente al “Acontecimiento Guadalupano”, y para entender la actualidad del mensaje de la Virgen de Guadalupe a los mexicanos, a todos los cristianos, habría que transformar ese dicho en el siguiente: “El mensajero es el mensaje”.
El cada día más interesante filósofo coreano-alemán Byung-Chul Han comienza su libro La Salvación de lo Bello con esta frase: “Lo pulido, pulcro, liso e impecable es la seña de identidad de la época actual”. En el arte y en todas las manifestaciones del espíritu, lo que cuenta, lo bello, es lo que no tiene pliegues, rugosidades, lo que se puede comprar y vender.