Nuevos competidores

El jaleo que se traen los monopolios de la comunicación en México hace ver como si la televisión abierta o la de paga fueran eternas; como si la industria digital y de la información no se estuviera moviendo al ritmo vertiginoso en que se está moviendo, transformando, buscando nuevas salidas de audio, video e Internet.

Esto viene a cuento porque muy pronto YouTube podría convertirse en el competidor más fuerte de la televisión por cable. La semana pasada, en medios especializados, corrió el rumor (que en este caso es una filtración intencionada del gigante de videos de aficionados, propiedad de Google) de que existen firmes posibilidades de que YouTube transmita veinte canales de tv de arte y deportes, antes de que acabe el 2011.

YouTube vive de la comercialización de los espacios que rodean a los videos. Sin embargo, el tiempo de permanencia en el sitio, por parte de los usuarios, es, más bien, corto (unos quince minutos en promedio). Con canales exclusivos de televisión podría hacer que el público se quedara más tiempo (hasta treinta minutos) en el sitio y Google se hinchará más de dinero vía publicidad. Esto representa una variante con respecto a la tv: que uno pincha el hipervínculo si quiere. Y se entera de lo que se anuncia, si le da la gana. En cambio, en la televisión (de paga, abierta, satelital, por cable), el espectador se tiene que chutar toneladas de anuncios para ver su programa favorito.

Obviamente, Google no creará su propia compañía de televisión ni su productora de videos. No va a caer en esa sinrazón muy propia de las empresas del siglo xx en el ramo de las comunicaciones. Va a subrogar la producción. Y va a pagar a los propietarios de los canales de tv para que diseñen algo especial para ser visto en Internet. Aunque no lo parezca (como es el caso del periodismo), la tv por Internet tiene otro lenguaje y otras formas de presentación que la tv que conocemos. En el futuro, los comunicadores tendrán que especializarse en ella, como los cineastas se han estado adaptando al nuevo lenguaje de las cámaras digitales; como los periodistas lo están haciendo con el periódico digital…

YouTube no se queda quieta, como ninguna de las grandes propuestas de Internet (hay que recordar que es el tercer sitio más visitado de la web). La competencia ya está trasmitiendo contenidos televisivos (Netflix, Amazon.com, Hulu…) y lo está haciendo con éxito relativo. Los que sí se quedan dormidos son los antiguos monopolios de la tv abierta o generalista. Basta ver un segundo su programación para darse cuenta de este hecho. Y, por fortuna, muy pronto van a claudicar. La batalla o los convierte en mejores servidores de la sociedad (cosa que nunca han sido), o los deja en el arroyo.

Publicado en revista Siempre!