Compensar la ofensa

Ni soy teólogo ni aprendiz de teólogo.  Dejó a otros la explicación del pecado.  Soy periodista y pecador.  Quizá como usted, que es… y pecador/a.  Y me mueve la sospecha, no, la certeza de que me he quedado con una parte de la confesión bastante acomodaticia.

Voy al confesionario –mientras más pretextos y justificaciones tenga para aplazar la visita, mejor— a descargar mi culpa.  A veces es grande, a veces es fingida, a veces (muy pocas) es un sentimiento que me taladra el alma (pero no deja de ser un sentimiento)Continuar leyendo

Llorar el pecado, pedir perdón

En los últimos días, todos los medios se han hecho cadena para difundir una denuncia por presunto encubrimiento hecha al cardenal Rivera Carrera.  Sin erigirme como juez ni entrar en la polémica, sí quiero mostrar que, tras los reiterados esfuerzos del Papa Francisco, siguiendo la línea de sus antecesores san Juan Pablo II y Benedicto XVI, para combatir en todos los niveles de la Iglesia el abuso sexual de menores, la Iglesia católica de México tiene un compromiso firme en contra de esta acción criminal.

El pasado 4 de abril se celebró la Primera Jornada de Oración por las Víctimas de Abuso Sexual.  Guiados por la frase del Papa Francisco «La Iglesia llora con amargura este pecado y pide perdón», los organizadores propusieron que «en este tiempo de conversión, como Iglesia, pidamos perdón por todos los abusos cometidos contra los menores». Continuar leyendo

Los enemigos

Los principales enemigos del cristianismo —dice Peter Kreeft en uno de los libros más interesantes que he leído estos últimos años, How to win the culture war (Como ganar la guerra de la cultura)— no son ni los liberales ateos, ni los que persiguen a los creyentes; bueno, ni siquiera los propios cristianos light. Los principales enemigos del cristianismo son el demonio y el pecado.

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