Alguna vez leí —se me quedó grabado el dato— que el PIB de Broadway (el distrito cultural de Nueva York) era similar al PIB de una república centroamericana, me parece que El Salvador. La llamada “economía naranja” (por llamarla de algún modo, como se llama “la economía verde” a la ecológica) es decir, la que proviene de apreciar económicamente a la cultura, puede (y debe) salvar al mundo y, desde luego, a nuestro país.
Hace pocos días, en El Heraldo de México, apareció en portada un interesante informe sobre la “economía naranja” mexicana. Continuar leyendo
La gran propuesta del Papa Benedicto XVI en su reciente visita a México es, sin duda, su llamado a la coherencia. Los católicos (los seres humanos en general) no somos nada frente a Jesús si nuestra misericordia no va cosida a su ejemplo; si nuestra vida prescinde de Él. El obispo brasileño Helder Camara solía decir que a menudo el único Evangelio que algunas personas iban a poder leer era nuestro propio testimonio. 