Todos somos Calcuta

Es muy conocida la petición de la beata Teresa de Calcuta al poder de EU y de todo el mundo sobre los niños que están a punto de ser abortados: «¡No los maten, dénmelos a mí!». La expresión es maravillosa. Y turbadora. Nos compromete a buscar las formas de justicia, caridad, acompañamiento e inserción social aplicables a las mujeres que deciden seguir el embarazo hasta su término, no obstante existan leyes que les permitan «deshacerse del producto». Continuar leyendo

Orar. Su pensamiento espiritual, de Juan XXIII

Es un libro maravilloso de un Papa maravilloso.  Lo publicó en el año 2000 la editorial Planeta, en su colección «Testimonio» que dirigía nuestro amigo Álex Rosal.  Su lectura abarca toda la bondad y la fortaleza del «Papa Bueno», del beato Juan XXIII, aquél que –según la prensa de su tiempo—había sido elegido como «un Papa de transición» por su edad avanzada (77 años, lo mismo que el actual Papa, Benedicto XVI), y terminó revolucionando la vida de la Iglesia al convocar el Concilio Vaticano II. Continuar leyendo

Anatomía de un instante

La nueva novela de Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962) me ha dejado sin aliento. Anatomía de un instante es, de verdad, una obra mayor; una novela-reportaje sobre la imagen transmitida por Televisión Española el 23 de febrero de 1981, a las 6 con 27 minutos de la tarde, cuando el teniente coronel Tejero irrumpió con un centenar de guardias civiles en el Congreso de los Diputados, durante la sesión de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como nuevo presidente de gobierno, en sustitución de Adolfo Suárez. Continuar leyendo

Obligar al poder a servir

Lo que se llama «la clase política» suele caer en una serie de contradicciones peligrosas para el bien común. Una de ellas es decir que no hay alimentos para la gente en México o en el mundo, que somos muchos y que sus deseos de «buenas obras» se topan con la escasez y la explosión demográfica. Mienten o no saben de qué están hablando (que es otra forma de mentir). Continuar leyendo

El día que desaparecieron los significados

Nuestro jefe de información, Gilberto Hernández García (Yurécuaro, 1972), ha escrito un cuento memorable, una especie de narración con moraleja que todo los niños de la familia El Observador deberían leer. ¿Por qué? Por tres razones bien sencillas: 1) Porque es un cuento muy divertido. 2) Porque está muy bien escrito. 3) Porque tiene un fondo bien importante: que si las palabras dejan de significar, de tener sentido, la convivencia entre los hombres también deja de tenerlo.  Continuar leyendo