Palabra olvidada

papafranciscoEn la Vigilia con los fieles a la Divina Misericordia, el pasado sábado en San Pedro, el Papa Francisco nos punzó –una vez más, y por si falta hiciera—el corazón del cristiano (el que debería tener el cristiano).

Habló de la palabra olvidada; de las palabra que ya no decimos o porque no es “bien vista” por los que me rodean, o porque “nos compromete”. Hablo de la palabra “ternura”. Hace tiempo se volvió cosa de afectados, de sensibilidades demasiado delicadas, de gente sin qué hacer. Continuar leyendo